El rezago judicial suele medirse en expedientes que quedan varados y espera de sentencias más largas que la propia Cuaresma.
Y es que para quien espera una sentencia significa semanas o meses sin una resolución. Por ese mismo motivo, en Baja California, el Poder Judicial puso en marcha una estrategia para reducir esos tiempos mediante la incorporación del Tribunal Auxiliar de Primera Instancia.
Este órgano comenzó funciones en junio de 2026 como un mecanismo de apoyo frente a las cargas de trabajo existentes en los juzgados del estado.
En una primera etapa, su intervención se concentra en asuntos de materia civil y no sustituye a los órganos jurisdiccionales donde originalmente se tramitan los casos.
La intención es auxiliar en la resolución de expedientes y liberar capacidad en los juzgados de primera instancia, de manera que puedan procesar con mayor eficiencia los asuntos bajo su responsabilidad.
De acuerdo con el Poder Judicial de Baja California, la operación del Tribunal Auxiliar permitió adelantar en tres meses resoluciones judiciales que se encontraban en espera.
Y aquí lo más importante, porque para quienes tienen un asunto en tribunales, esa diferencia no es menor, ya que una sentencia pendiente puede mantener detenidas decisiones familiares, patrimoniales o económicas, por lo que reducir los tiempos de resolución tiene un efecto directo en la vida cotidiana de quienes recurren al sistema de justicia.
La estrategia también busca optimizar los recursos disponibles y reducir los periodos que transcurren antes de que las personas usuarias obtengan una sentencia, bajo los principios de justicia pronta y expedita.
El alcance de esta medida podrá evaluarse conforme avance su operación y existan más datos sobre expedientes atendidos y tiempos efectivos de resolución.
Así que por ahora, el Tribunal Auxiliar representa una herramienta concreta para atender cargas de trabajo y agilizar la emisión de sentencias en materia civil.