Dice un viejo dicho mexicano que “o todos coludos o todos rabones”, y quizá pocas expresiones retratan mejor el reclamo que Claudia Sheinbaum colocó sobre la mesa después de conocer que Interpol retiró las fichas rojas de Inés Gómez Mont y Víctor Manuel Álvarez Puga, pese a que ambos mantienen órdenes de aprehensión vigentes en México.
Una ficha roja, vale recordarlo, es un mecanismo internacional para localizar a una persona buscada con miras a su eventual detención conforme a las leyes de cada país.
Por ello, la presidenta anunció que su gobierno pedirá conocer las razones de la decisión y solicitará que las alertas internacionales sean restituidas.
El asunto tiene una dimensión que rebasa por mucho los nombres de Gómez Mont y Álvarez Puga.
México lleva años construyendo con Estados Unidos una relación de cooperación en seguridad y justicia donde las extradiciones, las solicitudes de información y la localización de personas reclamadas por uno u otro país forman parte de una agenda permanente.
Precisamente por eso resulta razonable que Sheinbaum coloque una palabra incómoda, pero necesaria, en el centro de esa relación,
Y la palabra es reciprocidad… porque no puede entenderse la cooperación como una carretera de un solo sentido.
Si México atiende solicitudes estadounidenses, entrega información y participa en mecanismos conjuntos de seguridad, también puede exigir que sus requerimientos sean atendidos con la misma seriedad.
Eso no significa que Washington o Interpol deban aceptar automáticamente cualquier petición mexicana, pero sí que las decisiones deben tener explicaciones claras, especialmente cuando existen órdenes judiciales vigentes.
Si existen solicitudes mexicanas pendientes, deben resolverse conforme a derecho, sea para concederlas o para explicar por qué no proceden.
Porque entre vecinos, socios y gobiernos también aplica aquello de medir con la misma vara.
La cooperación funciona cuando hay reglas para ambos lados; cuando solamente uno pide y el otro responde, ya estamos hablando de otra cosa.
Por tanto, Sheinbaum ya puso el caso Gómez Mont sobre la mesa y pidió reciprocidad… lo mínimo que se espera en estos casos.