Miércoles 21 de octubre de 2026
Miércoles 21 de octubre de 2026

Menú

¡Enlace copiado!
El bienestar echa raíces en Baja California

El bienestar echa raíces en Baja California

Columna de la casa

Pocas cosas representan mejor el éxito y la transformación de una política pública que la posibilidad de tener una vivienda propia, particularmente en una entidad como Baja California, donde el crecimiento económico y poblacional ha convertido el acceso al patrimonio familiar en uno de sus principales desafíos.

Por ello, se puede aseverar que la reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, con la participación de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, coloca nuevamente a Baja California en una agenda nacional de enorme trascendencia, con la construcción de 80 mil viviendas mediante el programa Vivienda para el Bienestar.

La cifra adquiere mayor relevancia al considerar que el Gobierno del Estado reporta la construcción de 42 mil viviendas mediante su propio Plan Estatal de Vivienda.

Son esfuerzos que reflejan una continuidad institucional y una coincidencia de prioridades entre ambos órdenes de gobierno, particularmente en una frontera donde el dinamismo industrial no siempre se ha traducido en mejores oportunidades habitacionales para sus trabajadores.

La coordinación entre la presidenta Sheinbaum y Marina del Pilar encuentra aquí un terreno especialmente fértil, pues atender el rezago habitacional requiere algo más que recursos federales. Demanda planeación territorial, disponibilidad de suelo, infraestructura, servicios públicos y gobiernos capaces de convertir los acuerdos administrativos en resultados tangibles.

Nuestro Estado tiene condiciones para convertirse en un referente nacional en esta materia, ya sea por la magnitud de las inversiones contempladas, o por la posibilidad de demostrar que el desarrollo económico también puede acompañarse de políticas sociales sostenidas.

Así que por lo tanto, el desafío será garantizar que las nuevas viviendas sean verdaderamente accesibles, estén bien ubicadas y cuenten con los servicios necesarios, bajo el parámetro que representa una urbanidad digna, donde construir casas representa un avance importante, pero construir comunidades funcionales constituye una responsabilidad todavía mayor.

No olvidemos que Baja California está acostumbrada a medir su progreso mediante exportaciones, inversiones y empleos, pero resulta significativamente alentador que la vivienda ocupe un lugar central en las prioridades de los gobiernos federal y estatal.

Bien dicen algunos…el desarrollo no debería medirse únicamente por lo que produce para el mundo, sino también en llegar a casa después de una larga jornada de trabajo y tener la tranquilidad de saber que ese pedacito de Baja California donde viven también les pertenece.
Elmo Renista
Elmo Renista Columnista

Columnista de BCTneus