Miércoles 23 de septiembre de 2026
Miércoles 23 de septiembre de 2026

Menú

¡Enlace copiado!

TINTA DE LA CASA

Harfuch pega donde duele
estas alturas resulta más interesante mirar qué está haciendo Omar García Harfuch que volver a contar quién es.

Y lo que ha anunciado en las últimas horas dice bastante, gracias al trabajo que comanda como titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
En la Ciudad de México cayó José Ángel “N”, alias “Don Flaco”, requerido por Estados Unidos y señalado por las autoridades como coordinador y financiador de una estructura dedicada al traslado de precursores químicos desde China hacia México y Estados Unidos.

En Mazatlán fue detenido “El Peli”, identificado como operador de una facción de “Los Chapitos”. En Puerto Peñasco fueron capturadas siete personas y liberadas tres víctimas, en un operativo donde además aparecieron más de 40 armas largas, ametralladoras, explosivos y miles de cartuchos.

A eso se suman seis cateos en la capital del país y el aseguramiento de unas 13 toneladas de tabaco ilegal.

Si se juntan los puntos, las últimas jornadas resultan bastante más interesantes que la simple suma de detenidos.

Un presunto financiador que movía precursores desde China, un operador relacionado con la logística y los recursos de Los Chapitos, un arsenal capaz de sostener una pequeña guerra y toneladas de mercancía ilegal.

Son negocios distintos, estados distintos y personajes distintos, pero todos terminan hablando de lo mismo: el crimen organizado necesita dinero, proveedores, armas, rutas y gente que mantenga funcionando cada engrane.

Ahí es donde Harfuch está metiendo la mano y no necesariamente con la espectacularidad de aquellos operativos donde todo México esperaba saber qué capo había caído, sino siguiendo el rastro de quienes pagan, abastecen, trasladan, almacenan y administran.

“Don Flaco” resulta particularmente ilustrativo, porque si las acusaciones que pesan sobre él se sostienen, estamos hablando de alguien señalado por ayudar a alimentar desde atrás una cadena internacional de drogas sintéticas.

Por lo pronto, Harfuch está dejando que los operativos hablen por él.
Una sola bandera… Sheinbaum y su reforma avanzan
La reforma sobre nacionalidad única avanzó ayer martes en la Cámara de Diputados con 344 votos a favor.

Pero al final, cuando llegó la hora de contar votos, la iniciativa de Sheinbaum pasó en lo general con mayoría calificada.

En su concepción más sencilla, la reforma sostiene que tener doble nacionalidad seguirá siendo un derecho de cualquier mexicano, pero gobernar el país implica una responsabilidad distinta.

Así que quien aspire a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno deberá hacerlo únicamente como mexicano.

La presidenta Sheinbaum lo ha resumido todavía mejor, al señalar que no se puede jurar a dos banderas.

Eso sí, ha dejado en claro que no se castiga una identidad ni se desconoce a los mexicanos que han hecho vida fuera del país, sino que se fija una condición excepcional para quien pretenda representar al Estado desde uno de sus principales cargos ejecutivos.

Ese fondo también explica el momento escogido por la presidenta, que ha colocado la soberanía nacional entre los temas centrales de su gobierno justo cuando la relación con Estados Unidos exige medir cada palabra, cada acuerdo y cada límite.

Por eso, llevar esa posición al terreno constitucional tiene, por supuesto, una dimensión jurídica, pero también manda un mensaje político bastante fácil de entender: para gobernar México no debe quedar duda de qué intereses se representan.

Por lo pronto, la presidenta consiguió que la reforma superara una de sus aduanas más importantes.

Falta camino, y en el Senado tendrá su propia historia y una reforma constitucional no queda consumada únicamente porque San Lázaro levante la mano, porque se necesita mayoría calificada en ambas cámaras y después el aval de la mayoría de los congresos locales.

También cuenta el comportamiento de los aliados. Mucho se ha hablado de las diferencias dentro de la coalición y todavía habrá que observar qué ocurre en el Senado, donde cada voto adquiere otro peso. Ayer martes, sin embargo, Verde y PT caminaron con MORENA.

Para Sheinbaum, entonces, la votación representa algo más que sacar adelante otro dictamen, y confirma que conserva capacidad para transformar una posición política de su gobierno en una mayoría legislativa suficiente para modificar la Constitución.

Eso es poder político, pero también capacidad de conducción.