Rumbo a la definición de candidaturas de Morena para la gubernatura de Baja California en 2027, uno de los nombres que nuevamente aparece dentro de la conversación política es el de Jesús Alejandro Ruiz Uribe, exdelegado federal de los programas sociales y un personaje que durante los últimos años ha buscado mantenerse vigente en la vida pública del estado mediante distintas estrategias de posicionamiento político.
Ruiz Uribe, quien se identifica como fundador de Morena en Baja California, ha intentado en varias ocasiones obtener una candidatura de alto nivel dentro del partido. Su primera apuesta por la gubernatura ocurrió en 2021, cuando participó en el proceso interno junto a Marina del Pilar Ávila Olmeda y Arturo González Cruz. En aquel momento, diversas mediciones lo colocaban por debajo de la entonces alcaldesa de Mexicali, quien finalmente fue seleccionada como candidata y posteriormente ganó la elección constitucional.
Tras ese proceso, el exdelegado continuó construyendo presencia política en el estado. Sin embargo, uno de los aspectos que más señalan sus críticos es el contraste entre la actividad pública que desarrolló durante los siete años que encabezó la delegación de programas sociales y la que mantiene actualmente. Mientras ocupó el cargo federal, la mayor parte de su comunicación pública se concentró en eventos oficiales, reuniones institucionales, conferencias y actividades relacionadas con la operación de programas gubernamentales. En contraste, desde su salida de Bienestar ha incrementado los recorridos por colonias, encuentros vecinales, reuniones con distintos sectores sociales y empresariales, además de una constante difusión de estas actividades en redes sociales.
Este cambio de estrategia ha coincidido con una etapa en la que Ruiz Uribe ha buscado posicionarse nuevamente como una opción electoral dentro de Morena. Incluso, algunas de sus declaraciones recientes han sido interpretadas como críticas hacia prácticas y privilegios del poder político, pese a que durante años formó parte de la estructura federal que hoy cuestiona.
En 2023 volvió a participar en un proceso interno del partido, esta vez por una candidatura al Senado. Durante aquella contienda compitió con Armando Ayala y Catalino Zavala. En el debate político llegó a cuestionar a Zavala por los cambios partidistas que había realizado a lo largo de su trayectoria, mientras paralelamente impulsaba una estrategia de promoción personal que incluyó la publicación de un libro, publicidad con su imagen en distintos municipios e incluso una canción relacionada con su proyecto político. Finalmente, Morena optó por postular a Armando Ayala.
Dentro de sus muchas polémicas, otro episodio que generó atención política fue su relación pública con Carlos Torres Torres. En 2025, Ruiz Uribe celebró un festejo de cumpleaños en Valle de Guadalupe al que asistieron diversos actores políticos, entre ellos Torres, con quien aparecía públicamente mostrando cercanía política y personal. Sin embargo, la relación se deterioró meses después. Actualmente, el exdelegado acusa a Torres de intervenir en asuntos internos de Morena y ha solicitado públicamente que se mantenga alejado de las decisiones del partido. El cambio de postura ocurrió en paralelo a los cuestionamientos públicos e investigaciones que han colocado a Torres en el centro de la polémica política estatal.
Un año después de aquella celebración, Ruiz Uribe volvió a organizar un evento multitudinario con motivo de su cumpleaños, esta vez en el Nuevo Toreo de Tijuana. El festejo reunió a miles de asistentes y derivó en cuestionamientos sobre el costo de la organización y el contenido político del evento. Estimaciones realizadas a partir de precios comerciales y reportes periodísticos calculan que la celebración pudo representar una inversión superior a 1 millón 645 mil pesos, considerando transporte de asistentes, alimentos, propaganda impresa, sonido, mariachi y renta del espacio. Durante el encuentro también se presentaron planteamientos relacionados con temas de gobierno, situación que abrió el debate sobre posibles actos anticipados de promoción política rumbo al proceso interno de Morena para 2027.
Las dudas sobre el financiamiento de la promoción de Ruiz Uribe han estado presentes desde antes. Una investigación realizada por BCTneus documentó la presencia de al menos 31 espectaculares, 10 pantallas, 10 vallas y 150 lonas relacionadas con su imagen entre mayo y julio de 2025. De acuerdo con los cálculos realizados, el gasto preliminar únicamente en publicidad visual rondaría los 2 millones 882 mil pesos, sin considerar campañas digitales, radio o producción audiovisual.
La explicación ofrecida públicamente fue que dicha promoción estaba relacionada con la difusión de un libro y con actividades desarrolladas por la Fundación Ruiz Uribe, organización encabezada por familiares del exdelegado. No obstante, actores políticos de distintos grupos han señalado que dicha estructura ha funcionado en la práctica como una plataforma de posicionamiento político, debido a la constante presencia del apellido Ruiz Uribe en actividades, jornadas comunitarias y material promocional.
Las críticas aumentaron después de que se conociera que dentro de la fundación participaba como vicepresidenta Valeria Oseguera, exfuncionaria exhibida en video durante el proceso electoral de 2024 por presuntamente condicionar apoyos sociales a cambio de respaldo político para Adán Augusto López Hernández.
Actualmente, el exdelegado impulsa una nueva etapa de exposición pública mediante un podcast promocionado en distintos municipios del estado. En Tecate, autoridades municipales informaron que algunos anuncios relacionados con este proyecto fueron colocados antes de contar con la autorización correspondiente. Para sus críticos, esta nueva estrategia representa una continuación de las campañas de posicionamiento que han acompañado al político morenista durante los últimos años.