Baja California- Jorge Ramos Hernández advirtió que ninguna estrategia de seguridad puede funcionar si las instituciones encargadas de proteger a la población están infiltradas por el crimen. El diputado con licencia y exalcalde de Tijuana señaló que el problema no se limita a la falta de policías o patrullas, sino a la necesidad de contar con fiscalías y corporaciones confiables.
Ramos recordó que durante su administración en Tijuana se implementó un proceso de depuración y controles de confianza en la Policía Municipal. Según los informes de ese periodo, 582 elementos fueron dados de baja y 199 fueron enviados a procesos penales por su presunta relación con actividades delictivas.
La estrategia también incluyó coordinación entre el Ejército, Marina, Policía Federal, Policía Estatal y Policía Municipal, además de capacitación, profesionalización, equipamiento y nuevas herramientas para los agentes. Ramos destacó que durante ese periodo existió una fiscalía que, según dijo, permitió avanzar contra delitos como el secuestro.