Viena, Austria.— México consiguió que Naciones Unidas aprobara por unanimidad una resolución para reforzar la lucha internacional contra el tráfico ilegal de armas de fuego, con medidas que buscan perseguir las redes criminales, el lavado de dinero y a las empresas que facilitan este negocio.
La propuesta fue aprobada el viernes 23 de octubre, durante la 13ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, celebrada en Viena, Austria, e impulsada por el Gobierno mexicano en el marco del Protocolo sobre Armas de Fuego.
Entre las medidas planteadas están combatir la corrupción vinculada con este delito, investigar el dinero que genera el comercio ilegal de armamento y establecer responsabilidades penales para las empresas que faciliten estas operaciones. También se propone utilizar nuevas tecnologías y recopilar más información para identificar las rutas y modalidades del tráfico de armas.
El tema tiene una implicación directa para México, que ha insistido en que el combate al crimen organizado requiere cooperación internacional. Mientras el presidente estadounidense Donald Trump ha endurecido su discurso contra los cárteles mexicanos, el tráfico de armas desde Estados Unidos sigue siendo parte del problema de seguridad a ambos lados de la frontera.
Un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno estadounidense, publicado en septiembre de 2026, encontró que el 68 por ciento de las armas recuperadas en México y rastreadas por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos entre 2020 y 2024 tenía origen estadounidense. La cifra corresponde a las armas rastreadas, no a la totalidad de las armas utilizadas en el país.
El dato pone sobre la mesa una parte de la discusión que acompaña las exigencias de Washington contra los cárteles: el acceso al armamento también depende de las redes que lo compran, lo trasladan y lo introducen ilegalmente a México.