De acuerdo con sus declaraciones, las pláticas se desarrollan en un contexto de tensión bilateral, aunque expresó confianza en que se logrará un entendimiento con La Habana.
Trump calificó a Cuba como una nación “decadente” y sostuvo que la disminución del apoyo de Venezuela ha obligado a la isla a buscar un acercamiento con Washington.
Señaló que la intención de su gobierno es que Cuba alcance prosperidad, de modo que los exiliados cubanos puedan regresar y reunirse con sus familias.
El mandatario estadounidense ha sostenido una retórica que contempla la posibilidad de intervenir por motivos de seguridad, al referirse a la relación de Cuba con Rusia y China.
Asimismo, su administración ha implementado nuevos bloqueos comerciales y ha amenazado con imponer aranceles a países que suministren petróleo a la isla, entre ellos México.
Por su parte, el gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, afirmó que se defenderá ante cualquier agresión, pero manifestó disposición al diálogo, siempre que sea sin presiones y en condiciones de igualdad.