De la Espriella obtuvo 43.73% de los sufragios seguido de Cepeda, ahijado político del presidente Gustavo Petro, con 40.91%, según el 99.43% del conteo preliminar informado por la Registraduría Nacional. Ambos se medirán en una segunda vuelta el 21 de junio.
"Más de 10 millones de colombianos confiaron en ‘El Tigre’, se unieron a la manada", celebró De la Espriella en referencia al animal que usó como símbolo en su campaña en un video divulgado en X.
"Vamos a segunda vuelta para derrotar la tiranía, el absolutismo. En 21 días vamos a cambiar la historia de Colombia", dijo el candidato de derecha acompañado de su esposa e hijos vistiendo la camiseta de la selección de Colombia.
Paloma Valencia, del opositor Centro Democrático y quien alcanzó el tercer lugar con un 7% de los votos, anunció que apoyará a De la Espriella para evitar que el país caiga “ante el comunismo”.
En el mismo sentido se pronunció el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), padrino político de Valencia, quien pidió a sus seguidores votar por De la Espriella.
De la Espriella (admirador del presidente estadounidense Donald Trump y del mandatario salvadoreño Nayib Bukele) promete acabar con los diálogos de paz mantenidos con los grupos armados ilegales y aumentar la presión militar en los territorios donde operan.
“Feliz, Dios es grande, y vamos a recuperar la seguridad en nuestro país, ya no vamos a tener miedo”, dijo Daicy Orozco, simpatizante de De la Espriella.
El opositor se hace llamar “El Tigre” y la ferocidad de ese felino es la que promete utilizar para combatir a las organizaciones ilegales y a los narcotraficantes que azotan al país.
"Al narcoterrorismo, a quienes he sentenciado y los he declarado objetivo militar, los voy a acabar como unas cucarachas, como unas ratas. Voy a hacer caer sobre ellos la ira de Dios como nunca antes se ha visto", aseguró De la Espriella.
Cepeda, candidato del Pacto Histórico, dijo por su lado que si llega al poder continuará con las políticas de Petro, incluida la “paz total” con la que el mandatario saliente impulsó conversaciones con los ilegales en medio de críticas de oponentes que señalan un impacto negativo en la seguridad del país.
El oficialista también señaló que convocaría a distintos sectores, incluyendo empresarios y movimientos sociales, para hablar de los principales temas del país y que no descarta que ese diálogo concluya en un proceso para cambiar la Constitución que rige desde 1991.
Luego de darse a conocer los resultados, el candidato oficialista sembró dudas sobre la legitimidad de la elección.
"Existe información e indicios de un número indeterminado de mesas que estamos verificando con nuestro mecanismo de seguridad y observación electoral de cuántas se trata exactamente en las cuales se ha presentado según los primeros informes votaciones atípicas", dijo el senador ante sus simpatizantes en un hotel de Bogotá.