La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó la desconexión total del sistema e informó que ya investiga las causas de la falla, al tiempo que anunció que continuará proporcionando información conforme avance la evaluación técnica.
El colapso ocurrió cuando amplias regiones del país ya enfrentaban interrupciones en el servicio eléctrico. Reportes indican que cerca de dos terceras partes del territorio cubano permanecían sin energía antes de la caída total de la red.
Las autoridades cubanas reconocieron que la crisis está relacionada con el deterioro de la infraestructura eléctrica y las dificultades para garantizar el suministro de combustible. Asimismo, el Gobierno sostiene que las sanciones de Estados Unidos y las restricciones para acceder al petróleo han agravado la situación energética de la isla.
Mientras continúan las investigaciones para determinar el origen del colapso, las autoridades trabajan en el restablecimiento gradual del servicio eléctrico en distintas regiones del país.