MIAMI.- Flávio Bolsonaro llegó a Miami, Estados Unidos, la mañana de este miércoles 28 de octubre, acompañado de su esposa y sus dos hijas, después de pasar horas sin que se conociera con certeza su paradero. El senador brasileño salió de su país pese a una orden judicial que le prohibía abandonarlo, mientras enfrenta investigaciones por presuntos delitos financieros.
Su recorrido comenzó la noche del martes, cuando cruzó por tierra la frontera entre Brasil y Argentina a través del puente internacional Tancredo Neves, en la provincia argentina de Misiones. A las 22:50 horas ingresó a territorio argentino junto a su familia y, unos 40 minutos después, abordó un avión privado en el aeropuerto de Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador.
Desde ahí, la aeronave continuó hacia Miami, donde aterrizó alrededor de las 10:30 de la mañana, hora de Brasilia. El vuelo fue operado por la compañía argentina Baires Fly y se realizó en un avión Gulfstream G400.
La salida estuvo rodeada de confusión. Durante buena parte del martes circularon versiones contradictorias sobre la ubicación del senador. Algunos reportes aseguraban que ya había llegado a Estados Unidos, mientras otras versiones apuntaban a que todavía se encontraba en Sudamérica. El gobierno argentino negó inicialmente que hubiera ingresado al país, pero Migraciones confirmó posteriormente su entrada y el viaje hacia Ecuador.
El desplazamiento ocurrió después de que la Corte Suprema de Brasil le ordenara entregar sus pasaportes y le prohibiera salir del país, en el marco de una investigación judicial. Como no cumplió con la instrucción, la Policía Federal canceló sus pasaportes brasileños, tanto el ordinario como el diplomático.
Sin embargo, reportes publicados por medios brasileños y argentinos indican que Bolsonaro habría utilizado su pasaporte italiano para salir de Argentina. Las autoridades migratorias argentinas confirmaron que él y su familia presentaron documentos válidos, aunque su comunicado no especificó cuáles utilizó cada integrante.
El senador es investigado por presunto lavado de dinero y otros posibles delitos financieros. Entre las líneas de investigación reportadas figuran posibles irregularidades relacionadas con plataformas de apuestas y operaciones financieras vinculadas con negocios de su entorno. Bolsonaro niega haber cometido delitos y las investigaciones continúan abiertas.
Su llegada a Estados Unidos se produjo con el respaldo del gobierno de Donald Trump, que autorizó visas para él y sus familiares. Trump mantiene una relación cercana con la familia Bolsonaro y también cuestionó los resultados de las elecciones brasileñas, en las que Flávio perdió frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La salida del senador generó críticas en Estados Unidos. El congresista demócrata Joaquín Castro cuestionó que la administración Trump facilitara su llegada y pidió explicaciones sobre el papel del gobierno estadounidense en su salida de Brasil.
Por ahora, Flávio Bolsonaro no tiene una orden de captura internacional, de acuerdo con la información difundida sobre el caso, y niega haber cometido delitos. Su llegada a Miami pone fin a horas de incertidumbre sobre su paradero, pero deja abiertas las preguntas sobre su situación judicial en Brasil.