TIJUANA.- Cada 24 de febrero, México celebra el Día de la Bandera, un símbolo patrio que representa la historia, la identidad y la unidad del país. Desde su adopción oficial en 1821, la bandera ha evolucionado, reflejando los valores fundamentales de la nación: independencia, justicia y libertad. Su escudo, basado en la leyenda de la fundación de Tenochtitlán, refuerza la conexión con los orígenes prehispánicos del pueblo mexicano.
El significado de los colores de la bandera ha cambiado a lo largo del tiempo. Inicialmente, el verde representaba la independencia, el blanco la religión y el rojo la unión entre españoles y mexicanos. Sin embargo, con la llegada de Benito Juárez al poder, estos valores fueron reinterpretados: el verde simboliza la esperanza, el blanco la unidad y el rojo la sangre de los héroes nacionales.
A nivel internacional, la bandera mexicana ha sido reconocida por su diseño y simbolismo. En 2008, una encuesta mundial la nombró como la más hermosa del mundo, y en 2011, rompió un récord Guinness al izarse en el asta más alta de América, con 120 metros de altura. Estos reconocimientos destacan su importancia no solo como emblema nacional, sino como un ícono de identidad y orgullo.
El respeto por la bandera es inculcado desde la infancia en México. En las escuelas, se realizan ceremonias semanales en las que se rinden honores y se canta el Himno Nacional. Además, existe un protocolo para la incineración de banderas deterioradas, asegurando que sean retiradas con respeto y solemnidad, en un acto que refuerza el sentido de patriotismo.
El Día de la Bandera, declarado oficialmente en 1940 por el presidente Lázaro Cárdenas, es una fecha para recordar la historia y reafirmar el compromiso con los valores nacionales. Más allá de un estandarte, la bandera mexicana es un símbolo de unidad que une a los mexicanos dentro y fuera del país, recordándoles su historia, su cultura y su espíritu de lucha.