CDMX.- Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, volvió a quedar bajo cuestionamientos luego de que Forbes México revelara un contrato de 120 mil dólares con la firma estadounidense Concord Hill Strategies, dedicada a coordinar reuniones, logística y relaciones públicas en Washington D.C.
De acuerdo con el contrato citado por Forbes, la empresa no define mensajes políticos ni participa en el contenido de las conversaciones que Moreno sostiene con funcionarios estadounidenses. Su papel, según el documento, es “estrictamente de logística”: facilitar reuniones con integrantes del gobierno de Donald Trump, miembros del Congreso de Estados Unidos y otros representantes federales.
Pero el contrato también incluye un punto que llamó la atención: la firma puede darle orientación sobre presentación personal, vestimenta profesional, protocolo logístico y ubicación para fotografías. Es decir, no solo le ayuda a conseguir o coordinar encuentros, también cuida cómo se presenta y cómo aparece en las imágenes de esas reuniones.
El dato llega después de que Alito ha realizado varios viajes a Washington durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, donde se ha reunido con congresistas republicanos y demócratas, autoridades de la OEA, representantes de la ONU y funcionarios estadounidenses. Estos viajes han sido parte de una estrategia para proyectarse como interlocutor internacional y reforzar su narrativa política contra el gobierno mexicano.
El problema es el costo y el mensaje político que deja. Los 120 mil dólares, equivalentes a más de 2 millones de pesos, se destinan a una firma extranjera para acompañar su agenda en Estados Unidos, sin contar los gastos de traslado, hospedaje y operación de sus visitas. En un dirigente partidista que se presenta como opositor al poder, el contrato abre una pregunta inevitable: quién paga esa estrategia de imagen y con qué objetivo político.
El caso también ocurre mientras el príista enfrenta señalamientos por presuntas irregularidades ligadas a su pasado gobierno en Campeche, donde investigaciones han apuntado a posibles desvíos millonarios y ya se han reportado detenciones de excolaboradores cercanos. El contrato con Concord Hill exhibe el nivel de recursos que el dirigente priista está dispuesto a usar para cuidar su presencia en Washington.
Alito ha insistido en que sus acercamientos internacionales forman parte de su defensa política frente al gobierno de Morena. Sin embargo, la revelación de Forbes deja otra lectura: detrás de las fotos, reuniones y discursos sobre democracia, también hay una operación pagada para abrir puertas, ordenar agendas y cuidar hasta cómo se ve el líder del PRI frente a los políticos estadounidenses.